17
Feb
12

La rotonda sin salida

Ya tenemos reforma laboral. El Gobierno del PP ya emitió su reforma laboral que ha conmocionado a todos los sectores económicos del país. Incluso a los no económicos. Ya durante estos cinco días todos los comentaristas, los economistas, los políticos, sindicalistas, abogados, etc., etc., han lanzado sus dardos críticos a la misma. Ya no queda nadie sin opinar sobra la tan comentada y deseada reforma laboral. Si la hecha por el Gobierno de Zapatero no sirvió para nada, fue sólo un esbozo de reforma, según todos los escribientes sobre la misma, ¿qué esperaban de ésta? ¿Qué fuera otra mini reforma? Pues no. Ha sido una reforma en toda ley. Para agarrarse los ‘machos’. ¿Y ahora, qué? ¿Sirve esta reforma para salir de esta maldita crisis y empezar a crear empleo? Porque por algo que empezar. Y dicen los sesudos economistas que sin crear empelo no salimos de ésta.

Como en ocasiones anteriores, el Gobierno la presenta como el camino imprescindible y seguro para solucionar el problema del paro que es el que más preocupa desde hace años a los españoles. Ahora se dice textualmente en el texto con el que ha sido presentada en sociedad que gracias a ella habrá más empleo, más empleo estable, más flexibilidad interna en la empresa, más eficacia del mercado de trabajo, más control y lucha contra el fraude…

Más, y más, y más,… ¿qué? Más vuelta a la rotonda. ¿Y la salida? No la hay, por lo menos no se ve. Llevamos cinco años dando vueltas a la rotonda, con medidas desde Bruselas, desde Berlín, desde París, desde la UE, desde el FMI, desde…todas partes. Políticos y gobernantes tomando medidas. Tecnócratas diciendo lo que hay que hacer. Premios Nobel de Economía dictando clase desde tribunas muy respetadas sobre cómo salir de esta rotonda. Pero no se ve la salida. Y la rotonda sufre ya un fuerte atasco. Hay tiendas rotas y lonas extendidas a un lado de la cuneta, tapando a cinco millones de parados que esperan una oportunidad para trabajar y callar el hambre que les corroe las tripas. Cinco millones de gargantas a punto de gritar su ira contra un sistema que no les da de comer. Estos hijos de la ira buscan un techo y una canasta para recoger las fresas y mitigar el hambre. ¿Alguien les da solución? Son cinco millones y aumentando. Un poco más adelante también tapan la cuneta otros dos millones de autónomos con sus tiendas abiertas, sentados en sus poyos de piedra y esperando a los clientes. Hay que vender. Pero no hay clientes, sobre todo clientes con dinero. Los céntimos por recoger las fresas, las uvas o la remolacha no dan para comprar pan y carne que alimente al trabajador cuyo horario va de sol a sol. La otra salida también está taponada por emigrantes sin techo, con niños andrajosos, sucios y con zapatillas rotas que los bancos han expulsados de sus casas hipotecadas. Buscan otra oportunidad conteniendo la ira de haberlo perdido todo. Su casa y sus ahorros. Se los llevó la sequía económica.

La cuneta está llena de trabajadores sin trabajo. Con sus lonas agujereadas y sus camiones estropeados. Los que funcionan siguen dando vueltas sin encontrar la salida. No hay salida en esta rotonda. ¿Alguien la quiere marcar? Diez de millones de miserables buscan una salida al campo de algodón para recogerlo antes de que se estropee a sueldos míseres. Una salida. Pero no hay salida. Ni con el abaratamiento del trabajo que de nuevo se vuelve a imponer. Los objetivos que dice el gobierno que va a conseguir ahora (más empleo, más empleo de calidad y mejores condiciones de la economía en general) no se olfatean en el horizonte. No hay razones para esperar que se pueda conseguir ahora. La estrategia ya está encima de la mesa. Abaratar el despido, flexibilidad en las relaciones laborales, negociación individual, abaratar el empleo juvenil, contratos basura, expedientes de regulación, privilegios al trabajo temporal, reducir los costes y menos salario. ¿Hay quien de más? Todo se puede empeorar, pero los nubarrones crecen en el horizonte económico. El futuro está por conquistar porque se ha retrocedido a los siglos pasados. La fuerza del trabajo está en la cuneta con las tiendas rotas y el motor sin combustible. ¿Adónde ir? No ha salido el sol y los hombres están en pie, observando los nubarrones del horizonte. Las fresas de la ira no se recogerán tampoco esta primavera. Nadie los contrata. Los hijos de la crisis y el hambre buscan una señal para salir de la rotonda sin salida. Hijos de la ira, hombres de la resignación.

24
Oct
11

Permiso para los escépticos

No es fácil de entender tanta alegría. O sí. El júbilo y la algarabía de políticos y periodistas revueltos con políticos tras el nuevo (me parece repetido) comunicado de ETA no es fácil de compartir. Aunque están en su derecho de celebrarlo. Pero todos los voceros del poder, del candidato Rubalcaba (y sus lágrimas) y de la banda terrorista no tienen mandato constitucional ni moral para desautorizar a los escépticos sobre la voluntad del grupo terrorista de terminar con su actividad armada. No tienen derecho. Algunos se han olvidado de las anteriores treguas. ¿Les recuerdo la de 1998? Anunciaba, el comunicado, una tregua “indefinida y sin condiciones”. ¿Por qué no la leen de nuevo? Es más ¿Por qué algunos de los voceros progubernamentales no se leen sus propios artículos y crónicas publicadas en diversos medios de comunicación? Entonces se equivocaron. Deseo que ahora no se equivoquen. Pero permítanos ser escépticos a los que dudamos de casi todo y mucho más de las ‘buenas’ intenciones de un grupo terrorista que ya nos ha engañado por lo menos cinco veces.

El 16 de septiembre de 1998 comenzó la que iba a ser la tregua más larga de la historia de ETA, un total de 439 días sin atentados ni amenaza de bombas. El 25 de Octubre se celebraron elecciones en el País Vasco, con una alta participación, el 70,8%, frente al 59,69 de los anteriores comicios autonómicos. Había calado el mensaje de paz. No hubo incidentes y tras las elecciones el PNV se mantuvo como principal fuerza en el Parlamento Vasco.

¡Oh, casualidad! Había elecciones al mes siguiente. ¡Oh, casualidad! Hay elecciones el próximo mes. ¿Buscarán algo? Seguro que sí. Si la tregua sigue el ‘buen’ camino ya veremos qué camino sigue el PNV. Aunque con este partido nunca se sabe. Siempre está en el doblez de la manta. Lo hizo en la República, con Franco, en la transición y lo sigue haciendo en esta democracia. Porque si consigue el entorno de ETA y la propia ETA llegar al Parlamento de España… ¡Uf! Se avecina una legislatura interesante. O ‘estomagante’. Veremos en qué termina este sarao. Porque parece un sarao en bombardeo publicitario del comunicado del pasado fin de semana. Ya nadie recuerda que algunos medios y algunos eminentes columnistas propusieron, en su día, el silencio informativo sobre el grupo terrorista. Todo olvidado. ¡Qué tormento de fin de semana! Me sale ETA por las orejas.

Al igual que en la ya mencionada tregua de 1998, sólo cambia una palabra “indefinido” (RAE: que no tiene término señalado) por “definitivo” (RAE: concluye), tras el actual comunicado del 20 de octubre el grupo terrorista sigue en posesión de sus armas, de sus pasamontañas y haciendo gala de la propaganda gratis que le hacen los medios. No se ha escuchado ni se ha leído que la banda se disuelve. No se sabe a qué se van a dedicar. Si sólo saben matar, si sus chicos no tienen oficio ni beneficio, excepto el anterior, ¿qué van a hacer? ¿De qué van a vivir? ¿Terminarán el secuestro y el chantaje, el impuesto revolucionario y la coacción? Permítanme ustedes que servidor sea escéptico. Muy escéptico. Que hagan ahora los buenos me revuelve el estómago. Que los políticos, aprovechando la campaña, hablen de un nuevo panorama en España y reclamen diálogo me irrita y me decepciona. ¿Otra vez?

Sí, otra vez. Y van… creo que 21 treguas. Desde el Golpe del 23F no han parado de proclamar treguas para rearmarse y luego seguir matando. Van 21 treguas. Demasiadas para creérselas. Demasiados engaños. Demasiadas muertes como para que los presos salgan a la calle. Demasiadas esperanzas truncadas. Demasiada ilusión marchita. Demasiadas decepciones. Otra más, no. Preferimos el escepticismo. Deseamos que tengan razón y se consiga la paz. Pero hasta entonces… Permiso para ser escéptico, por favor.

11
Oct
11

Señor presidente

El Ejecutivo presidido por Rodríguez Zapatero “ha librado un combate durísimo contra la crisis”, dixit ¡¡Rodríguez Zapatero!! Sí señor, así se despide un presidente. Con altanería. Mirando a los tendidos, robando el aplauso de los idiotas y de sus mesnadas socialistas. Increíble, qué cara más dura. Tiene el atrevimiento de los ignorantes. ¿”Combate durísimo contra la crisis…”? Señor presidente, no tiene usted calificativo.  Recordamos frases como “no hay crisis”, “somos los mejores” o “estamos en la champions league de la economía”. ¿Las recuerda usted? No lo creo, para eso se necesita más capacidad cerebral.

Señor presidente: Se pasó el otoño de 2007 negando la crisis. Entendible, pues ya estábamos en precampaña. Pero siguió en 2008 negando la misma. Había que enfocar la crisis de cara y a cara de perro si era necesario, pero usted pasó de ello, lo negó. “España no está en crisis porque tiene sólidos fundamentos. No hay que exagerar aunque pasen cosas” dijo usted, presidente, el 7 de febrero de 2008. Aún no había renovado el mandato.  Dio lo mismo, señor presidente. La negó, la siguió negando, no tomó medida alguna y, sólo al final, aplicó algunas medidas de urgencia, al dictado de los mercados, de Merkel y de Obama. Ya era tarde, era mayo de 2010 cuando ya estábamos en quiebra. Y seguimos. Pero usted se va entre aclamaciones socialistas. No piensan cómo los deja. No ha sabido irse. Llegó por accidente. Se va porque lo echan, los suyos. “Tanta paz lleves como descanso dejas” dixit el refranero español. Pues eso.

Señor presidente: Es posible que los ciudadanos no le reprochen sus equivocaciones. Tal vez le reprochan su soberbia. Su nunca reconocer sus errores. Su arrogancia. Es posible que nunca soñara ser presidente, los socialistas tampoco, y serlo de golpe y con alevosía le superó. Y en siete años no ha dado la talla. No dio la talla presidente ni al elegir a sus ayudantes. Se ha rodeado de mediocridades. No se los nombro. Las cabezas amuebladas se fueron rápido, en cuanto lo conocieron. Todos los conocemos. Ha subido a cargos de responsabilidad a personas cuyas capacidades están muy lejos de las exigencias ministeriales. Ahí ha llevado el castigo. Ni para servir el café valen algunas de sus chicas. Culpa suya, presidente.

Señor presidente: Su despilfarro no tiene nombre. No sólo gastó lo que no tenía en el famoso Plan E, -14.000 millones de euros-, donde sólo los carteles costaron 46 millones de euros, abriendo y tapando zanjas por las aceras nacionales, sino que disparó el gasto público hasta límites inimaginables. Y, ¡oh sorpresa! Fue en los años de abundancia, entre 2003 y 2007. En esos años Alemania congeló el gasto público. Hoy se nota la diferencia. Entre 2007 y 2011, España ha gastado cada año unos 112.000 millones de euros más de lo necesario debido al sustancial aumento de gasto público de la primera legislatura; y otros 12.000 millones de euros extra al año en subsidios de desempleo gracias a la actual legislación laboral. Medio billón de euros que usted, señor presidente, y unas autonomías y sindicatos a los que no se atrevió a poner coto, han tirado por el desagüe en una legislatura. La mitad del PIB de España. Cinco millones de parados a punto de quedarse sin prestaciones y casi 70.000 empresas cerradas. Y los americanos de vuelta en Rota. ¿Cosa suya, presidente? Cambio de piel. Esta es la herencia que nos deja. Seguro que lo recordaremos siempre, principalmente  los pobres y asalariados. Por habernos empobrecido más. Por habernos arruinado. Hasta siempre, señor presidente.

16
Sep
11

Zamora, la deseada

Ha estallado la guerra en el PSOE. Por las listas de las elecciones. Mejor, por los candidatos, por quienes encabezarán las listas. Y, ¡oh casualidad!, va en cabeza Zamora. ¡Pero si Zamora no decide nada! Siempre sale, y saldrá, el mismo resultado: dos del PP y uno del PSOE. Y el 20-N se repetirá. Pero por una vez nuestra querida provincia ha salido en los papeles porque quieren imponerle desde Madrid a un candidato ‘paracaidista’, o sea, de fuera, o sea, que no sabe dónde está Zamora y probablemente nunca ha ido a la misma. Me pregunto si en Ferraz y ‘Robespierre’ Rubalcaba quieren imitar a Génova y Rajoy que en las pasadas elecciones generales, como no tenía sitio en Madrid, mandaron a encabezar la lista de Zamora a Gustavo de Arístegui. No sabía ni cómo llegar a esa capital. Vamos, que subió al coche para ir a conocerla y terminó… en Murcia. Ni el ‘ton-ton’ la situó. Y creo que Arístegui nunca ha vuelto. Y mucho menos se ha interesado por sus problemas ni por sus ciudadanos. Como ocurrirá con Camacho sin al final encabeza la lista zamorana. Lo va a tener duro. Porque las últimas tres legislaturas salió diputado Jesús Cuadrado. Y éste tiene amigos en Madrid, en el poder del gobierno por sus servicios. Claro que podía imitar al jefe ZP e irse. De tres legislaturas le sobra una. Dos es suficiente. Tres son demasiadas. No parece que tenga tantos amigos en la capital de la provincia, donde ha perdido la votación frente a Camacho. En Zamora no te quieren Cuadrado. No es nuevo. Solo te siguen en los pueblos, con menos información, donde los engatusas mejor. En Benavente, que llevas a los jóvenes socialistas de vinos y les cuentas tus batallas. ¿Qué has hecho por la provincia? Poco o nada. No se te ha visto protestar nunca para que se acelerase la construcción de la autovía Zamora-Benavente, la única que queda por hacer en España. Y mira que es fácil. Dos tractores viejos la realizan. Todo llano, como tu mesa de despacho del Congreso. Ni se te ha visto luchar porque el AVE pasase por Benavente, trazado lógico hacia Galicia, hacia Santiago. Un solo AVE a Galicia, y le sobra. Ni por un nuevo hospital. No interesa a los políticos.

Zamora la bien cercada. Y la más olvidada. No ha habido representante político que la haya defendido. Ni los nacidos allí. Menos los que le ponen en sus listas caídos del helicóptero. Pero hoy estás de moda. Sales en los papeles. Y en las televisiones. Al menos que te conozcan. Que España sepa de tu arte y de tu abandono. Y de cómo te utilizan para colocar a sus amigos.

Zamora la deseada. Por los de casa y por los advenedizos. Pero nadie va a mirar por ti. Quieren tu voto. Ir al Parlamento. Después serás olvidada. Como tantas veces. Como siempre.

Irá en cabeza Camacho o Cuadrado. Dará lo mismo. Tú, Zamora, seguirás olvidada. Pero cuidado Camacho. En esa tierra dura, improductiva y poco generosa ya no quedan faisanes. Se los comió el hambre. Sólo quedan lobos. Salvajes y autóctonos. Y tienen hambre. Cuidado Camacho. Suerte Cuadrado.

14
Sep
11

La ‘intifada Chaconiana’

¡Quién la ha visto y quién la escucha! No parece la misma. La ministra de Defensa, la compungida Carmen Chacón, me refiero. Desde que la defenestraron entre Zapatero y ‘Robespierre’ Rubalcaba de su aspiración a dirigir el partido y, en consecuencia, a ser la candidata a Jefa de Gobierno, esta chica no levanta cabeza y cuando la levanta, como en la ‘intifada’ catalana, es para mangarla y hacer méritos con su palabrería para cesarla como ministra. Porque de dimisión, nada. Aquí no dimite, en los tiempos que vivimos, ni el padre de Domingo Ortega, con todos los respetos, por supuesto. ¿Pero esta chica, qué se cree? ¿De qué va esta ministra, sin categoría para serlo ni altura para dirigir el PSOE? De lo que siempre fue: de nacionalista catalana, con todo lo que esta afirmación conlleva. Sus manifestaciones en la ‘intifada’ catalana y la defensa hecha de los bárbaros catalanes que quemaron banderas y fotos del Rey la devuelven a su lugar, Cataluña, del que nunca debió salir a dirigir ningún ministerio. No es de recibo es que una ministra del Gobierno de España se posicione radicalmente en contra de una decisión del Tribunal Supremo Español y siga defendiendo la inmersión lingüista en Cataluña contra viento y marea. La ministra de Defensa no puede ser tan incongruente. No vale todo, ministra Chacón. No vale presidir funerales de soldados de España tapados con la bandera española y luego mirar para otro lado mientras queman en Cataluña esa misma bandera. Usted puede defender lo que quiera. Incluso la independencia de Cataluña. Pero no desde el Gobierno de España. Eso no vale. Váyase. Y defienda lo que quiera. La independencia, el idioma catalán, el esperanto, lo listos que son, lo emprendedores, lo bien que se lo montaban con la dictadura cuando el resto de españoles estábamos obligados a comprar los paños y las zapatillas catalanas para que sus empresas prosperaran y los catalanes no levantasen la voz. Defienda lo que quiera, pero no como ministra. Y menos de Defensa. Y como ya se ha auto-elegido cabeza de lista del PSC para las elecciones del 20-N, -eso es democracia- sin que las bases del partido la hayan propuesto, pues a reivindicar la nacionalidad catalana en Madrid que siempre da aureola. Ya vale todo en esta lenta agonía del Gobierno donde los candidatos no reivindican las siglas del partido al que pertenecen. Mejor, del que viven. Independícese del partido y organice la próxima ‘intifada’ de Cataluña. Pero allí. Váyase del Gobierno ya que no hay presidente que la eche.

05
Jul
11

¿Y la economía? Ahora no toca

Ya pasó el debate sobre el estado de la nación. No hemos enterado de casi todo menos de cómo está la nación. ¿Para qué? Bueno, y de que el presidente se va pero no se va, se queda, pero se irá. ¿Cuándo? ¡Qué más da! Ya no cuenta para nada. ¡Cómo pasan las noticias! ¿Qué fue de la crisis de los pepinos provocada por Alemania? No se sabe nada. Perdieron los agricultores, como siempre.

Ahora sólo nos entretiene, -lo serio no cuenta-, cuándo serán las próximas elecciones generales y la proclamación -­urbi et orbi­- del candidato del PSOE P.Rubalcaba. Todas las cámaras de TV serán pocas. Las radios, por docenas. Juntaletras, por cientos. Portadas, las acaparará todas. ¿Y? Nada, dará igual. La suerte está echada, aunque sé que en política un día es una eternidad, sólo hay que recordar las elecciones de 2004. Su misión, salvar los muebles, o sea, los asientos del mayor número de compañeros para que puedan volver al Congreso a hacer nada o poco, si exceptuamos sus negocietes y su poder de influencia. Al menos hay que reservar algunos escaños y de ahí reconstruir el futuro.

¿Y la economía? Da igual. Lo importante es lo importante. Y es salvar al partido de la hecatombe, del desguace, de resquebrajamiento, de su casi desaparición. Y todo por no haber celebrado un congreso que hubiera salvado al PSOE de su hundimiento. Ahora se lamentan algunos prebostes socialistas. Tarde. ¿Qué decía usted de la economía? Nada, nada. Solo que Rodríguez Zapatero la dejará en una situación dramática. La OCDE aseguró que nuestro país no podrá recuperar hasta 2026 (15 años) los índices de empleo anteriores a la crisis económica. Los errores se pagan muy caros, y un par de generaciones de españoles pueden ser víctimas de esta gestión desastrosa. Es una razón adicional para que Rodríguez Zapatero desista del empeño de prolongar artificialmente su agonía política por intereses puramente partidistas. ¿La economía? Ahora no toca

29
Jun
11

La ambición de P. Rubalcaba

¿Qué busca el Gobierno? ¿Qué busca P. Rubalcaba? Me refiero al conceder a San Sebastián la capitalidad cultural de Europa para 2016. Algo busca Rubalcaba en Euskadi. La ministra Sinde ­¡vaya ministra!­, sólo ha obedecido. Seguro. Belloch, alcalde de Zaragoza lo califica de “error”, “disparate” y Rosa Aguilar, ex alcaldesa de Córdoba, ha confesado que se siente “dolida”, y ha calificado de “grave error” considerar la pacificación como argumento político. Ni los propios están de acuerdo. Entonces, ¿por qué? ¿Qué espera P. Rubalcaba de ETA? ¿Un manifiesto de paz? Todos sabemos lo que da ETA. Bombas. Los años nos han convencido. ¿A ti no, P. Rubalcaba? Tu ambición te pierde.




agosto 2016
L M X J V S D
« Feb    
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031  

Blog Stats

  • 5,393 hits

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.