Situación de parálisis económica, irrupción de Bildu, y aparición del Movimiento 15-M, el telón de fondo del insólito debate sobre el estado de la nación protagonizado por José Luis Rodríguez Zapatero quien ya anunció que cede su liderazgo a Alfredo Pérez Rubalcaba.
El escenario general del último debate sobre el estado de la nación entre José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy es el de una economía con todas las luces rojas de alarma encendidas. La prima de riesgo llegó a cotas históricas, parálisis del consumo, inflación en un 3.5%, PIB en 0.3% y, sobre todo, un paro pavoroso, como nunca conoció la democracia en España, en el umbral de los cinco millones (4.910.000 parados según los últimos datos oficiales).
Desde la historia de los debates de política general en el Congreso de los Diputados nunca se había llegado a un escenario tan sombrío e inquietante. También en estos debates es insólita la situación de un Gobierno que llega en estado de extrema debilidad, sostenido sólo por apoyos puntuales (que han exigido su precio político) de los nacionalistas vascos y catalanes -PNV y CiU-. Tras ceder Zapatero al PNV la supremacía de los convenios autonómicos sobre los nacionales, CiU obtuvo su botín político a cambio del apoyo a ampliar la edad de jubilación logrando la Generalitat acceder a la propiedad de ocho hospitales de la Seguridad Social.