Desde el cambio de Gobierno ha desaparecido. Su presencia en actos oficiales se ha reducido a la mínima expresión. Todos para P. Rubalcaba. Será el descanso del guerrero. Con la campaña a las elecciones en Cataluña se le verá los fines de semana. Así no irá a León a visitar su nueva casa en construcción, que “bastante da la vara”, en expresión de un futuro vecino. Sus apariciones públicas se están reduciendo. Será que está ‘quemado’. Apartarlo del foco continuo de la actualidad para que los dardos no vayan dirigidos a él, sino a su sustituto. Y porque no hay doble, como se comenta que tuvo Franco o Hitler. Será la nueva táctica de comunicación de Moncloa. Al menos estará callado y no enmendará la plana al resto del Gobierno. No pisará las opiniones de sus ministros, que bastante se lo hacen los unos a los otros.
Esta semana sólo acudirá a los actos institucionales: Congreso, Senado y Consejo de Ministros. Y a Lisboa con la OTAN, que, de entrada, quiere irse de Afganistán un año de estos. Con derrota claro. Con el rabo entre las patas, como se dice por tierras leonesas. Como era de esperar. ¿Atraviesa un momento delicado? ¿Familiar o político? ¿O los dos? Puede que los dos. Político… ya sabemos que su popularidad está cayendo en barrena. O sea, hasta el sótano. Mejor apartarse un poco de los focos. Familiar… tema delicado. Mejor no tocarlo. Pero si está haciendo una casa en León… será para habitarla. Si vende la de Almería, será para pagar la de León. Y… ¿Se ha ido la hija mayor del palacio de la Moncloa? Si es así, otro problema más para el presidente. Y duro. En esto le deseamos lo mejor.
Pero su huida de los focos de actualidad está siendo muy comentada en círculos periodísticos y no periodísticos. No recibir al Papa, aunque fuera a despedirlo, es un síntoma preocupante. No deja de ser un Jefe de Estado, además de cabeza de la Iglesia. Que ningún Jefe de Estado o de Gobierno visite España también es preocupante. Y que el presidente Zapatero esté deprimido lo es mucho más. Pero P. Rubalcaba está al quite.